Un buen sistema de enmascaramiento acústico debería estar también presente en espacios de transición, como pasillos, zonas de recepción y vestíbulos, para garantizar una cobertura uniforme en toda la oficina y minimizar su presencia.

Si se le encomendara la instalación de la iluminación de la oficina, ¿se ahorraría unos cuantos euros especificando menos luminarias y creando así un entorno de trabajo con una iluminación molesta e inconsistente? Probablemente no.

Pero los diseñadores de sistemas de enmascaramiento sonoro a veces no especifican el número de altavoces necesarios para conseguir un sistema de enmascaramiento uniforme. Y si bien es cierto que un menor número de altavoces supone un menor coste, también implica un menor rendimiento del enmascaramiento acústico. Esto se debe a que sin el número adecuado de altavoces, instalados en un patrón de rejilla espaciado de forma consistente, hay poca o ninguna uniformidad. esto se traduce en un sistema de enmascaramiento de sonido que es perceptible, convirtiéndose así en una distracción que afecta negativamente a la comodidad y la productividad de los empleados y anulando totalmente el propósito del enmascaramiento de sonido.

En pocas palabras, el enmascaramiento acústico debe ser firme, constante e inalterable. Cualquier punto caliente, punto muerto u otros cambios en la salida aumentan la probabilidad de que los ocupantes lo noten. Por ello, el enmascaramiento acústico se instala a menudo incluso en espacios en los que no nos preocupa necesariamente la privacidad de las conversaciones -como pasillos, zonas de recepción, vestíbulos y zonas de transición- para garantizar una cobertura uniforme.

Los ocupantes del edificio deben desplazarse por todo el entorno (por ejemplo, desde el vestíbulo, por un pasillo y a través de las zonas de oficinas abiertas) sin notar variaciones en el rendimiento.

Las variables acústicas de la oficina que aumentan las distracciones sonoras y son perjudiciales para la privacidad de las conversaciones, la comodidad de los empleados y la productividad, es probable que se vuelvan más frecuentes en nuestros entornos de oficina posteriores a la “nueva normalidad” por el COVID-19. Esta es otra razón por la que un sistema de enmascaramiento de sonido, con una cobertura uniforme, debería ser una consideración clave a la hora de diseñar entornos de oficina. Estos deben favorecer la colaboración y la productividad en el lugar de trabajo, sin impedimentos relacionados con la acústica.

Sistema de enmascaramiento Acústico Qt X de Biamp

Qt X es una solución de Biamp ideal para enmascarar el sonido, la megafonía y la música de fondo en entornos de oficina. La potencia de Qt X reside en su capacidad para adaptarse a prácticamente cualquier escenario arquitectónico, siendo la única plataforma del mercado actual que admite sin problemas la distribución de enmascaramiento sonoro directo e indirecto, Qt X utiliza zonas virtuales basadas en software que permiten que la arquitectura dicte el enfoque de enmascaramiento sonoro en lugar de la tecnología. Basta con elegir el tipo adecuado de distribución de enmascaramiento acústico (directo o indirecto) para las distintas zonas; Qt X puede mezclar enfoques de enmascaramiento acústico en toda la instalación. El resultado es un sonido ambiental consistente y confortable en todo el espacio.

Las soluciones Biamp de Enmascaramiento Acústico están disponibles en España a través de la red de integradores de AVIT VISION.