La distribución AV es esencialmente el método que se utiliza para llevar las señales de audio y vídeo desde el origen al destino. Es posible que el procesamiento se detenga a mitad de camino, pero la ruta que se toma para “llegar allí”, eso es la distribución. Muchas veces nos referiremos a esto como la infraestructura AV. Al igual que la infraestructura de transporte de un país, la infraestructura AV es el complejo conjunto de rutas que se utiliza para conectarlo todo. Esas vías pueden fusionarse, dividirse e incluso ofrecer múltiples maneras de llegar al mismo lugar. Y, al igual que la infraestructura de transporte, determinar el mejor método para llevar las señales AV es un tema altamente político, todo el mundo parece tener una opinión sobre el mismo.

Hay tres maneras principales de distribuir señales AV: hardware AV propietario, una LAN y la red empresarial existente

En términos generales, hay tres maneras principales de distribuir señales AV: hardware AV propietario, una red de área local aislada (LAN) y la red empresarial existente. Antes de empezar, debo señalar que estos métodos no son mutuamente excluyentes. Rara vez escoges un solo método de distribución para toda tu infraestructura AV, como tampoco elegirías un solo método para la infraestructura de transporte de todo tu país. Un solo viaje de larga distancia podría incluir un automóvil, un avión, un tren, un autobús y un barco, y lo mismo ocurre con la distribución AV: puedes usar varios métodos de distribución antes de llegar. Dicho esto, comprender los tres principales métodos para llevar tus señales de audio y video a donde tienen que ir, te ayudará a determinar el mejor método para el diseño de tu propia infraestructura AV.

El primer método de distribución es lo que llamamos el método tradicional: el uso de hardware AV propietario.

El método tradicional tiene sus raíces en la distribución analógica AV, donde las señales se envían a través de cable (generalmente de cobre) desde la fuente al destino. Si se necesitaba conectar múltiples fuentes a varios destinos, la solución requería una matriz de conmutación de algún tipo, un dispositivo con múltiples entradas y múltiples salidas que poder conmutar entre ellas. Este enfoque se ha extendido al ámbito digital, con señales digitales y cableado de categoría estándar y de fibra entrando en la solución.

Sin embargo, muchas de las reglas son las mismas, y todavía se requiere un dispositivo AV construido específicamente para esta labor. Para el vídeo (y algunas soluciones de audio integradas), esto significa un selector de medios digitales (digital media switcher), como la serie AMX Enova DGX. Para algunas soluciones de audio integradas, esta funcionalidad podría combinarse con el procesamiento dentro de un procesador de señal digital (DSP), como la serie BSS Soundweb London. Si tienes más señales de entrada que de salidas, puedes optar por utilizar los puertos de entrada y salida locales de un mezclador de audio o de una tarjeta de audio. De cualquier manera, el método de distribución en todos estos casos es utilizar la tecnología AV en lugar de la tecnología de red estándar (como hacen nuestros otros dos métodos).

El segundo método es la distribución basada en IP sobre una red independiente.

Aunque con las señales digitales las líneas son algo borrosas (hasta el punto de que podríamos discutir sobre el momento en el que un selector digital se convierte en una “red”), el método al que me refiero específicamente involucra el uso de equipos de red IP estándar. Con soluciones IP dedicadas no hay necesidad de un dispositivo AV construido específicamente para esta labor. En su lugar, se pueden utilizar selectores de red (network switches), routers, etc. para crear la infraestructura AV.

La forma en que estas soluciones funcionan, desde una perspectiva de topología, varía dependiendo de la tecnología Networked AV. En algunos casos, la distribución debe ser totalmente “home run“, lo que significa que la distribución sólo debe hacerse a través de un único switch con todos los dispositivos AV conectados a ese switch. En otros casos, pueden atravesar múltiples switches en cualquier topología de red estándar. Con el protocolo de HARMAN BLU Link, el audio se distribuye en una topología de anillo, sin que se involucre de por medio ningún switch o router.

La forma en que la distribución se implementa en el hardware también varía. A veces, la distribución de la red está integrada en otro dispositivo AV, con un puerto networked AV designado en el dispositivo (los networked DSP y amplificadores de HARMAN distribuyen el audio de esta manera). En otros casos, un dispositivo puede estar específicamente diseñado para poner las señales AV en la red (como los codificadores AMX SVSI ) o sacarlos de la red (decodificadores).

Sin embargo, en estas aplicaciones, la infraestructura sigue siendo una red separada de cualquier red IT existente que pueda utilizarse para el acceso a Internet, por ejemplo. Esto es así por ciertos motivos. En algunos casos, el requisito es una necesidad técnica. Por ejemplo, las soluciones de vídeo LED de Martin usan el protocolo P3 de Martin. El protocolo P3 aprovecha el estándar Gigabit Ethernet, pero utiliza un protocolo propietario de capa 2 que permite una rápida distribución del vídeo sobre equipos estandarizados. Para lograr esto sin enfrentarse a problemas de tráfico, el protocolo no es compatible con las redes empresariales existentes.

Otra razón por la que una solución podría requerir una red separada sería evitar problemas con la red existente. Estos pueden ser limitaciones al ancho de banda disponible, u otros problemas con el equipo ya presente. También podría deberse simplemente a cierta incomodidad por parte del departamento de IT a compartir la misma red (o podría ser un poco de ambos). Las diferentes tecnologías de distribución AV tienen diferentes requisitos y limitaciones, y en algunos casos, se puede optar por configurar una red independiente de la red de IT existente (utilizando tanto cableado de categoría ya presente ,o nuevo, dependiendo de la instalación).

También se puede optar por utilizar nuestro tercer método de distribución: la red de IT existente.

En algunas instalaciones, es posible distribuir señales de audio y video a través de una red que ya está operativa. Esto proporciona el máximo alcance a la distribución del AV, ya que no sólo hay una infraestructura en el lugar gracias a la que poder enviar la señal de audio o video a cualquier lugar donde se quiera enviar hoy, sino que ya está la conectividad presente para enviar la señal donde puedas querer enviarla en el día de mañana.

Por supuesto, para que la distribución sobre la red existente sea posible, los requisitos de la red deben ser respetados. El ancho de banda puede ser particularmente problemático, especialmente para la distribución de vídeo. Cuando se utiliza una red existente, incluso cuando se ejecuta una LAN virtual (VLAN) para aislar las señales de red, debe asegurarse de que el switch de red pueda manejar el ancho de banda total, tanto de la distribución AV como del tráfico normal de la red. Con estar seguro de que el ancho de banda de la señal de vídeo represente menos del ancho de banda máximo de un switch gigabit no es suficiente. Debes tener en cuenta todos los flujos de vídeo en el switch, así como el tráfico normal. Las tecnologías de red, como el multicast y el IGMP snooping, pueden ayudar a evitar que toda la red se inunde, pero también debes considerar el tráfico normal de IT. Es por ello que es importante obtener retroalimentación y aceptación del departamento de IT para tener un despliegue exitoso y manejable.

El método de distribución AV que utilices dependerá en gran medida de la aplicación de la que se trate. Volviendo a nuestra analogía con la infraestructura de transporte, la realidad es que no sería físicamente posible ir por carretera de Los Ángeles a Tokio. En su lugar, tendríamos que coger un avión o un barco. Incluso así, elegirás el medio de transporte según lo que vayas a enviar y cuándo necesitas que esté allí. Lo mismo ocurre con las señales AV. Las limitaciones físicas, del entorno e incluso decisiones desde la gerencia, influencian qué método elegirás al final.

Por ejemplo, es posible que tengas una solución de sala de conferencias que conecte fuentes AV locales a una pantalla cercana. Puesto que no involucrada una gran distancia que considerar, puedes optar por utilizar un selector de AV (es decir, la distribución tradicional). Si bien hay tecnologías que te permiten utilizar la distribución tradicional a largas distancias, es especialmente rentable cuando las fuentes y salidas están cerca. También puedes optar por utilizar la distribución basada en IP, utilizando una red IT independiente. La opción que elijas depende de las características que desees. Los selectores de AV dedicados, como el AMX N7142 , ofrecen capacidades integradas que pueden ser interesantes, como DSP, amplificación y control.

Para este ejemplo hemos elegido utilizar la conmutación tradicional para nuestra distribución AV en la sala. Sin embargo, imagina que también deseas mostrar señalización digital en la pantalla cuando el espacio no está en uso. El networked AV es una opción común para la distribución de señalización digital ya que tiene la ventaja de poder escalar sin fin una solución (siempre y cuando la red pueda manejar el tráfico). Si utilizas networked AV para tu señalización digital puedes agregar fácilmente un decodificador a la solución de la sala de conferencias para llevar señalización digital a través de la red IT ya existente.

Ahora tenemos un sistema híbrido. El vídeo de señalización digital se envía a través de la red informática existente al decodificador. El decodificador está conectado al selector AV y utiliza la distribución AV tradicional para pasar del decodificador a la pantalla. En este caso estás utilizando múltiples métodos de distribución en la misma aplicación, aprovechando los beneficios de cada una para obtener una aplicación general más completa.

Podríamos extender este escenario e incluir toda una serie de nuevos parámetros que podrían hacer que el audio y vídeo se conectarán de diferentes maneras. Pero a pesar de que el diseño puede llegar a ser complejo, tener una buena comprensión de los conceptos básicos, incluyendo las tres principales opciones de distribución, contribuye en gran medida a simplificar las opciones y a hacer que la tarea sea menos intimidante.

Este artículo está basado en el publicado en nuestro blog hermano Insights por S. Kyles Davis

 

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